EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON
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(CHRISTOPHE PETIT TESSON/)

Madrid, 8 jun (EFE).- No existían argumentos futbolísticos que sostuviesen una selección francesa sin Karim Benzema. Privado del gran sueño de cualquier futbolista, proclamarse campeón del mundo con su selección, el delantero sufrió todas las consecuencias negativas de un turbio asunto extradeportivo. El fútbol acaba imponiéndose y presenta la oportunidad de saldar una deuda.
El 10 de Francia ha cambiado de dueño. El emblemático dorsal que suele apuntar a la gran referencia del equipo, pertenece ahora a Kylian Mbappé. Estrella mundial. Llamado a dominar el mundo futbolístico por años. Entre elegidos hay una conexión especial y para Karim carece de importancia regresar con el 19.
Supone además un guiño a sus orígenes con el número con el que comenzó a brillar en el Olympique de Lyon, donde se gestó una estrella mundial. Lo importante era volver, que se hiciese justicia deportiva.
Verse envuelto en el ‘caso Valbuena’ le cortó las alas como internacional en el momento más inoportuno. La selección francesa se convirtió en un punto negro de la brillante carrera de Benzema. Y eso que tardó siete minutos en firmar su primer gol con la elástica ‘blue’ en su estreno, en marzo de 2007 para dar el triunfo ante Austria.
Se ganó joven acudir a su primer gran torneo. Una experiencia, la Eurocopa 2008, donde apareció dos partidos sin poder evitar el descalabro de Francia en la fase de grupos. Dos años después, el Mundial 2010, fue su primera desilusión como internacional, apartado por Raymond Domenech de la fase final por una temporada irregular de poco gol en el Real Madrid como argumento de trasfondo, pero ya en boca de todos el escándalo sacado a la luz dos meses antes de la cita.
La llegada al cargo de seleccionador de Laurent Blanc propició su regreso, respondió con goles y disfrutó de su segunda Eurocopa en 2012, siendo eliminada por la campeona España en cuartos de final. Una nueva herida abierta para Karim que se marchaba de la competición sin firmar un solo gol.
Se desquitó en el Mundial 2014, ya con Deschamps en el cargo, con tres tantos en cinco partidos, pero nunca superó los cuartos de final como internacional absoluto en un gran torneo. En diciembre de 2015 era apartado de la selección hasta que no hubiese resolución de un juez por el ‘caso Valbuena’.
Acusado de «complicidad en el intento de chantaje y participación en una asociación ilícita para la preparación de un delito punible con un mínimo de cinco años de prisión», a Benzema le dejó de contar lo deportivo. Su progresión en el Real Madrid, donde lo ganó todo siendo pieza clave con Zinedine Zidane y creciendo en liderazgo desde el adiós del portugués Cristiano Ronaldo. Un delantero único por su visión y las altas dosis de técnica que imprime cada vez que entra en contacto con el esférico.
LA IMPOTENCIA GENERA DESENCUENTROS
Nunca entendió Benzema su situación y hubo un momento en que estalló de rabia. Atacó a todos, menos a sus compañeros. El primero en felicitar por el gran éxito en la conquista del Mundial de Rusia, con elogios continuos a jugadores como Mbappé o Antoine Griezmann con los que habría formado una delantera aún más temible.
El duro desencuentro fue con Deschamps, el mismo que le había mantenido titular pese a una sequía de 1.222 minutos sin marcar con la selección, al que acusó de dejarse llevar «por la presión de una parte racista de Francia». Han necesitado dos horas de charla telefónica para firmar un pacto de no agresión, después de que Benzema desahogase su frustración de seis años sin entrar en convocatorias.
La puerta de la selección se mantenía cerrada y Karim se veía superior a Olivier Giroud, del que dijo que cualquier comparación entre ambos era como hacerlo con un Fórmula 1 y un kart. Y daba igual el cargo al que tuviese que enfrentarse, respondiendo al presidente de la Federación francesa, Noel Le Graet, cuando dijo que la historia de la selección se había acabado para él, acusándole de interferir en la decisión del técnico y pidiendo libertad para jugar con otra selección.
UN CAMBIO DE ALIMENTACIÓN, CLAVE DEL ÉXITO
Benzema entendió que cada año que pasa su exigencia en el apartado personal debe incrementarse. Su profesionalidad fuera de los terrenos de juego se ha trasladado a su rendimiento dentro. Una complexión más atlética, cinco kilos menos de peso, con un chef de alta cocina a su disposición, Alberto Mastromatteo. Bebe agua alcalina ionizada y su base solida se potencia con microalgas, un alimento de gran valor nutricional, junto a las verduras y el pescado al vapor. Entrenador personal y doble sesión diaria. Son los secretos del éxito del nuevo Benzema.
Así regresa a la selección Karim. Tras 30 goles en 46 partidos con el Real Madrid y nueve asistencias. Dispuesto a recuperar el tiempo perdido y disfrutar en un tridente de ensueño con Griezmann y Mbappé. A aumentar los números que se detuvieron en 27 tantos en 81 internacionalidades. Tras perderse el subcampeonato de la Eurocopa 2016 y la conquista del mundo en 2018. Con el objetivo de marcar su primer gol en su tercera Eurocopa y alzar al cielo de Londres su primer gran éxito con «les bleus».
Roberto Morales

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