La salida de la pandemia de coronavirus será colectiva. Desde el inicio, las medidas de cuidado tienen como objetivo cuidarse a uno mismo, pero también proteger a los otros. Y ese es también el objetivo de la vacunación. Por eso, autoridades sanitarias de todo el mundo coinciden en la misma prioridad: vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible para frenar la propagación de los casos de Covid-19. Pero qué tanto será suficiente sigue siendo un interrogante.

El objetivo es conseguir la mentada inmunidad colectiva (también conocida como inmunidad de rebaño), que se alcanza cuando suficientes personas adquieren inmunidad (es decir, cuentan con capacidad de defenderse frente al virus), ya sea por vacunación o una infección previa.

La inmunidad colectiva no confiere inmunidad individual a una persona específica, y no exime del riesgo de brotes. Significa que un virus ya no se transmite fácilmente de persona a persona, lo cual ayuda a proteger a los más vulnerables.

Se desconoce con certeza cuál es el umbral de la inmunidad colectiva para el coronavirus, aunque muchos expertos lo establecen en 70% o más. Y el surgimiento de variantes complica el panorama.

¿Cómo se calcula el umbral de la inmunidad colectiva?

Se trata de una fórmula basada en qué tan transmisible es un virus, es decir, cuántas personas se contagian en promedio a partir de una persona infectada.

Sin embargo, el cálculo sólo ofrece un objetivo general de cuándo podría haber un fuerte descenso en la propagación. La cifra también puede variar según la región.

«No es que 64,9% sea terrible y 70,1% fantástico», afirmó Walter Orenstein, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad Emory (Estados Unidos).

Orenstein subraya que los niveles de vacunación y otros factores que afectan la propagación podrían diferir incluso dentro de una misma ciudad.

¿Cómo sabemos si alcanzamos la inmunidad colectiva?

La prueba de que nos estamos acercando a la inmunidad de rebaño sería una «interrupción en la cadena de transmisión», señaló por su parte Ashley St. John, quien se especializa en el estudio de sistemas inmunológicos en la Escuela Médica Duke-NUS, en Singapur.

Pero los cambios se verán antes de que sea declarada la llegada a la meta. Es que para determinar si es posible disminuir las restricciones, las autoridades sanitarias observan las tendencias de infección y hospitalización a medida que avanzan las campañas de vacunación. Y esas decisiones probablemente comiencen mucho antes de que se alcance el umbral ideal de inmunidad colectiva, aunque serán graduales y variarán de región a región.

En India, por ejemplo, los científicos creen que más personas necesitarán ser protegidas en las ciudades densamente pobladas, donde el ritmo de propagación del virus es mayor que en las zonas rurales del país.

India tiene previsto detectar anticuerpos en las personas a nivel nacional para saber qué porcentaje de sus casi 1.400 millones de habitantes ya se infectaron, informó Jayaprakash Muliyil, asesor del gobierno en la vigilancia del virus.

La eficacia de las vacunas también es un factor. Se necesitará vacunar a un número menor de personas para lograr la inmunidad de rebaño si las inoculaciones tienen alta eficacia.

La preocupación por las variantes volvió a endurecer las limitaciones para viajar. EFE/Emilio Naranjo

La preocupación por las variantes volvió a endurecer las limitaciones para viajar. EFE/Emilio Naranjo

¿Cómo afectan las variantes a la inmunidad colectiva?

Todo depende de la protección que una infección previa o la vacunación confiera frente a la variante.

Si las vacunas resultan notablemente menos efectivas contra una variante, sería necesario inocular a una porción incluso mayor de la población o actualizar las vacunas existentes para hacerlas más efectivas, señaló Orenstein.

Hasta ahora, parece que las vacunas dotan de al menos cierta protección frente a las variantes. En ese sentido, la más preocupante es la detectada en Sudáfrica, frente a la que la vacuna de Oxford-AstraZeneca mostró eficacia mínima y la de Novavax también vio disminuida su capacidad protectora. Los científicos continúan estudiando la situación, y les preocupa que continúen las mutaciones (la transmisión sostenida aumenta la posibilidad de mutaciones).

¿La inmunidad colectiva debe ser global?

La inmunidad colectiva global es lo ideal, pero improbable. Los países ricos se reservaron la mayor parte de las vacunas que vayan a fabricarse este año. En Estados Unidos, por ejemplo, las autoridades anunciaron que suficientes personas podrían estar vacunadas para el otoño (en septiembre) con el fin de comenzar a regresar a la normalidad.

Sin embargo, muchos países pobres probablemente tendrán que esperar más. Por ese motivo, la Organización Mundial de la Salud advirtió que es improbable lograr este año la inmunidad colectiva.

Las diferencias en los niveles de vacunación entre los países también son una razón por la que muchos expertos creen que el virus jamás será erradicado por completo.

Vacunar a muchas personas en el menor tiempo posible, la prioridad mundial. Foto Oliver Bunic / AFP.

Vacunar a muchas personas en el menor tiempo posible, la prioridad mundial. Foto Oliver Bunic / AFP.

¿La inmunidad colectiva puede perder intensidad?

Se desconoce cuánto puede durar la inmunidad, ya sea después de recibir una vacuna o de haber contraído la infección, aunque los expertos consideran que sería al menos de varios meses.

De todas formas, las dosis de refuerzo podrían ser necesarias en el proceso. Y aunque se espera que las vacunas actuales contra Covid-19 sean eficaces frente a las variantes identificadas, es posible que el virus pudiera mutar lo suficiente al paso del tiempo como para que sea necesario actualizar las vacunas.

Por ejemplo, debido a las mutaciones en los virus de la influenza, que causan gripe, la vacunación se renueva cada año. No obstante, los especialistas destacan que los coronavirus en general no mutan tan fácilmente.

¿Y si las vacunas no impiden la infección?

Las vacunas contra Covid-19 que se están aplicando demostraron en resultados preliminares de fase 3 ser muy eficaces para evitar la enfermedad. Desconocemos todavía su eficacia para detener la transmisión, pero los expertos consideran que deben contribuir considerablemente a reducir la propagación del virus.

Incluso si una persona se infecta después de que la hayan vacunado, la carga viral será menor durará un tiempo más corto, indicó Deborah Fuller, experta en vacunación de la Universidad de Washington.

Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, en tanto, destacó ayer el beneficio de la vacunación para la salud pública debido al potencial que tiene para reducir la propagación.

«No sólo es bueno para usted, su familia y su comunidad, sino que tendrá una repercusión muy importante en la dinámica del brote en nuestro país», señaló.

Por Candice Choi y Aniruddha Ghosal, de la agencia AP.



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