El hornero está considerado el ave nacional de la República Argentina. Una encuesta realizada en 1928 determinó que era el pájaro que mejor representaba a los valores argentinos. Trabajador, amante de su casa, fiel hasta la muerte a una única pareja y, como si fuera poco, militante ancestral de las tareas compartidas en el ámbito doméstico. Todo en él, desde su inclinación por los materiales nobles para construir su hogar –como el barro y las raíces del campo argentino–, habla de la Argentina, de la que nunca se le ocurriría emigrar.

Los expertos en aves, sin embargo, tienen algunas dudas. Sucede que esta ave, cuya figura está estampada desde 2017 en los billetes de mil pesos de nuestro país, tiene un marcado sesgo de la Argentina central: es propia de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos; pero no de otras regiones, como la Patagonia ni tampoco del noroeste. Entonces, se preguntan, ¿es tan correcto que sea el hornero el ave nacional de la Argentina?

¿El tero? ¿El chingolo? ¿El gorrión? En el top five de especies de aves argentinas, se podría incluir al macá tobiano, el gallito arena y el canastero chaqueño, aves con identidad nacional y que solo nidifican dentro de los límites territoriales. Sin embargo, armar un ranking puede ser tan injusto como difícil debido a la gran variedad de ambientes que tiene el país. Entonces, ¿cuántas especies de aves hay en la Argentina?

Pato torrente del sur patagónico. Foto: Gabriel Celedon. /Aves Argentinas.

Pato torrente del sur patagónico. Foto: Gabriel Celedon. /Aves Argentinas.

Las especies de aves de la Argentina

Mil cincuenta y tres especies de aves hay en la Argentina. Se trata de un número más que importante. Si, tal como consigna la plataforma de Birds of the World, en el mundo hay más de 10.700 especies de aves distribuidas en 41 órdenes y en 249 familias, nuestro país posee cerca del 10 % de la diversidad global con sus 1.053 aves registradas.

“Solo la Argentina presenta una mayor variedad en avifauna que, por ejemplo, todo el continente europeo”, nos cuenta Juan José Bonanno, coordinador de área de Comunidad de la ONG Aves Argentinas. Y agrega: «La diversidad de aves se explica por la geografía de la Argentina: su variedad de climas y ambientes, que incluyen desde el frío extremo de la Antártida hasta a la sequedad de la región chaqueña, pasando por la tropicalidad del bosque atlántico”.

Otra ave muy de Argentina. El tero. Cuidando sus huevos.

Otra ave muy de Argentina. El tero. Cuidando sus huevos.

La información precisa de Bonanno tiene el sello de una organización más que centenaria en nuestro país. Aves Argentinas, cuya espléndida obra podemos ver en su página web, nació el 28 de julio de 1916 como la Sociedad Ornitológica del Plata, de la mano de investigadores e intelectuales integrados al Museo de Historia Natural que funcionaba en la Manzana de las Luces.

Bonanno nos explica que hay diecisiete especies de aves que se consideran endémicas de la Argentina. Esto es: solo es posible encontrarlas en nuestro territorio. El número de especies, sin embargo, puede ser mucho mayor debido a que hay aves que ingresan de manera frecuente en lo que, geográfica y políticamente es la Argentina, como por ejemplo, aquellas que viven al norte país, entre el bosque atlántico y Brasil.

En cualquier caso, quienes pasan su vida investigando nuestra aves, no dudan mucho al señalar las diez aves más representativas de la Argentina. Veamos:

1. Chingolo (Zonotrichia capensis)

Chingolo. Habita en todo el país. Foto: Juan José Bonanno/Aves Argentinas.

Chingolo. Habita en todo el país. Foto: Juan José Bonanno/Aves Argentinas.

Es un ave a la cual es posible encontrarla en todo el territorio nacional, en todos los ambientes y, además, en casi todo el continente.

2. Macá tobiano (Podiceps gallardoi)

Macá tobiano con sus crías. Foto: Pablo Hernández/ Aves Argentinas.

Macá tobiano con sus crías. Foto: Pablo Hernández/ Aves Argentinas.

Emblema de la conservación Patagónica, esta especie habita lagos y lagunas de las mesetas de altura de la provincia de Santa Cruz. Fue descubierto recién en 1974 y habita tanto en Chile como en Argentina. Los expertos creen que podría extinguirse en la próxima década: su población ha decrecido un 80 % en los últimos 25 años. Mide 28 cm, es pequeño y realmente precioso. Blanco brillante con la frente del mismo color, tiene un color negro en el cuello que asciende por la cabeza rematando en un copete amarillo-rojizo e iris rojo. Hay que cuidarlo!!!!

3. Cóndor andino (Vultur gryphus)

Cóndor andino. Foto: Juan José Bonanno/ Aves Argentinas.

Cóndor andino. Foto: Juan José Bonanno/ Aves Argentinas.

Se trata de una especie que ha logrado recuperarse de una posible extinción. Se lo puede ver en diferentes ambientes: sierras, montañas y hasta en el mar hasta Tierra del Fuego. Son habitantes de gran parte de Latinoamérica volando siempre cerca de la Cordillera de los Andes. Considerada una de las aves voladoras más grandes del mundo, suele superar los 3 metros en el ancho en sus alas, los 142 cm de altura y vuela unos 300 kilómetros diarios sin parar con velocidades de 120 Km por hora.

4. Yetapá de collar (Alectrurus risora)

Yetapá de collar. Joya del norte. Foto: Joaquín Ghiorzo/ Aves Argentinas.

Yetapá de collar. Joya del norte. Foto: Joaquín Ghiorzo/ Aves Argentinas.

En los pastizales naturales de la región de las Pampas y en los Esteros del Iberá, al noreste de la Argentina, se puede divisar a esta ave de plumaje tan particular, que habita el sur de Paraguay y el norte de Argentina. Mide hasta 20 cm de longitud y tienen una larga cola que en el macho suele llegar a los 31 cm. Tienen el pico rosado o amarillento. Y es una especie considerada vulnerable por lo mal que trata el hombre su medio ambiente.

5. Bailarín azul (Chiroxiphia caudata)

Espléndido bailarín azul. Foto: Damián Lozano/ Aves Argentinas.

Espléndido bailarín azul. Foto: Damián Lozano/ Aves Argentinas.

Ave de una enorme singularidad y elegancia. Su despliegue y color la convierten en una de las joyas más preciadas del bosque atlántico. Mide entre 14 y 15,5 cm. El macho es de un color azul intenso bellísimo con la corona roja y cabeza, alas y plumas externas de la cola negras. La hembra es oliva y suele tener la frente naranja. 

6. Hornero (Furnarius rufus)

Hornero. Foto: Juan José Bonanno/ Aves Argentinas

Hornero. Foto: Juan José Bonanno/ Aves Argentinas

Es el ave nacional argentina desde hace casi 100 años y maravilla a todo el mundo con su nido, a tal punto que de generación en generación, hemos aprendido en la escuela la creatividad hogareña de este pájaro trabajador. Habitante distinguido de la pampa húmeda, Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos.

7. Pato de torrente (Merganetta armatta)

Pato torrente. Aguas bien frías. Foto: Darío Podestá/ Aves Argentinas.

Pato torrente. Aguas bien frías. Foto: Darío Podestá/ Aves Argentinas.

Preciosa ave a la que se puede avistar en los ríos y arroyos del sur de la Argentina, en aguas bien frías y cerca siempre de la Cordillera de los Andes. Miden entre 36 y 48 cm. Y nadan corriente arriba sin ningún esfuerzo. Ambos sexos tienen un pico rojo brillante.

8. Muitú (Crax fasciolata)

Muitú, ave del norte argentino. Foto: Joaquín Ghiorzo/ Aves Argentinas.

Muitú, ave del norte argentino. Foto: Joaquín Ghiorzo/ Aves Argentinas.

Considerada como ave en peligro debido a la caza furtiva y a la pérdida de hábitat por tala indiscriminada y las alteraciones en los cursos de agua, quedan algunas poblaciones en los bosques del este de Formosa y en el Chaco húmedo. También viven en el este de Bolivia, centro de Brasil y Paraguay. 

9. Playero rojizo (Calidris canutus rufa)

Playero rojizo. Foto: Emanuel Tiberti/ Aves Argentinas.

Playero rojizo. Foto: Emanuel Tiberti/ Aves Argentinas.

Este ave, que migra a través de todo el continente americano, se encuentra amenazada: para poder alimentarse y descansar de su largo viaje, suele hacer escalas en las playas. Pero estas se han vuelto ambientes cada vez más modificados y contaminados por el hombre.

10. Pingüino de penacho amarillo (Eudyptes chrysocome)

Pingüino penacho amarillo. Foto: Juan José Bonanno/Aves Argentinas.

Pingüino penacho amarillo. Foto: Juan José Bonanno/Aves Argentinas.

Es una de las variantes de pingüinos más llamativa: característico por las plumas “punk” sobre la cabeza y los ojos rojos, este pingüino es tan agresivo como ruidoso. Es también el más pequeño de los pingüinos crestados, con 55 cm de alto y 3,35 kg de peso. Forma enormes colonias en el sur de nuestro país y se calcula que viven 3,5 millones de parejas en la tierra.

Las aves de Buenos Aires

En el territorio bonaerense, se han registrado más de 400 especies de aves, o sea, el 40 por ciento de las registradas en todo el país. Esto tiene que ver con el hecho de que Buenos Aires no solo es la provincia con territorio continental más amplio, sino que, además, es la que con más ambientes cuenta: playas, pastizales, serranías, montes, selvas y lagunas.

Y no hay que olvidar las ciudades, que es un ambiente que también forma parte del ecosistema. Vayan acá cinco ejemplos de aves típicas de la provincia de Buenos Aires.

  • • Gavilán mixto (Parabuteo unicinctus). Es un ave rapaz que hace décadas permanecía lejos de las grandes ciudades, pero que, en la actualidad, anida en plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires.
Reserva Ecológica. Gavilán mixto de 50 cm.

Reserva Ecológica. Gavilán mixto de 50 cm.

  • • El gorrión (Passer domesticus). Al igual que la paloma doméstica o bravía (Columba livia) y el estornino pinto (Sturnus vulgaris), es una de las aves que se pueden encontrar en las ciudades de la provincia de Buenos Aires.
El gorrión es un ave muy vista en la ciudades bonaerenses.

El gorrión es un ave muy vista en la ciudades bonaerenses.

  • • Calandria real (Mimus triurus). Junto con el negrito o sobrepuesto (Lessonia rufa), son aves migratorias que llegan desde la Patagonia, escapando del frío invierno y de las limitaciones de alimento.
  • • Cauquenes. Habitualmente, llamadas “avutardas”, son de gran tamaño –como gansos– y viajan desde el extremo sur del continente. Su población ha disminuido drásticamente en los últimos años debido a la cacería furtiva y a la modificación de los ambientes para la agricultura. El cauquén colorado (Chloephaga rubidiceps) es un ejemplo: podrían quedar menos de 900 de ellos, un número crítico que amenaza su conservación.
Cauquén colorado. Están en peligro por la caza furtiva.

Cauquén colorado. Están en peligro por la caza furtiva.

  • • Loros. Muchas de estas especies, que forman parte del tráfico ilegal de fauna silvestre, terminan siendo mascotas en las grandes ciudades del país. La cotorra (Myopsitta monachus) –el único loro que realiza su nido con ramas–, es uno de los pocos loros nativos de los biomas originales de la provincia. Al loro hablador (Amazona aestiva), que es muy común encontrarlo en barrios porteños, está amenazado en los bosques chaqueños.
Cotorra argentina. Nativa boanerense.

Cotorra argentina. Nativa boanerense.

Entre el orgullo y la responsabilidad

Tener cerca del 10 % de la diversidad global en aves como se dijo más arriba es, sin dudas, un orgullo. Pero, por otra parte, supone una gran responsabilidad: se calcula que el 10 % de nuestra avifauna se encuentra con algún grado de amenaza de conservación.

Algunas especies de aves tienen la categoría de “casi amenaza”. Otras están en peligro crítico: podrían desaparecer en los próximos años. Algunas incluso ya podrían haber desaparecido del planeta, como el chorlo esquimal (Numenius borealis), una ave migratoria que no se registra desde hace años.

Se han registrado algunos casos de extinciones a nivel local, como el yetapá chico (Alectrurus tricolor), una especie típica de los pastizales naturales que encontraba en nuestro país su distribución más austral, pero que ahora hay que buscarla en Paraguay. Disponer recursos humanos, intelectuales y financieros para asegurar la conservación de los ambientes que alojan estas aves se plantea como un gran desafío.



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