Fue la primera unidad de transporte que recorrió las calles de la ciudad en la década del 30 y hasta el año 70. Un particular lo compró. Los propietarios de la unidad decidieron venderla hace 5 años, aunque hubo intentos de donación al municipio. La historia de un colectivo que es parte de nuestra historia.

La Revista Colectibondi, que tiene su portal en la web, es especializada en la materia del mundo del transporte público. Entre sus secciones existe una que se llama restauraciones y allí destacan que será restaurado el colectivo más antiguo que se conoce hasta el momento. Vaya sorpresa para esta definición, puesto que se trata nada más y nada menos que la primera unidad que tuvo la histórica empresa mercedina Cosi. En la web pueden observarse diferentes imágenes del viejo colectivo que los mercedinos apodaban la “cucaracha”. El portal local Hoy Mercedes rescata otros datos interesantes sobre el particular. Indica que se trata de un REO SpeedWagon del año 1927 “que en sus lados y en la parte trasera tiene la inscripción de la Empresa Cosi”. El vehículo estuvo guardado durante muchos años en un taller que es el que la firma tenía en calle 36 entre 37 y 39 con salida también hacia calle 38. “Gracias a la colaboración de Julio César Rebagliati, supimos que el colectivo modelo 1927, considerado el más antiguo a restaurar, fue propiedad de la Empresa Cosi y por años transportó niños a distintos colegios de la ciudad”, destaca el sitio mercedino. Agrega que el ómnibus es un REO Speed Wagon fabricado por REO Motor Car Company (el nombre deriva de las iniciales de su fundador Ransom Eli Olds), una empresa con sede en Michigan, que produjo automóviles, camiones y colectivos hasta 1975. “De diseño básico, la empresa fabricó una variedad de vehículos que sirvieron para remolque, camiones de entrega, volcado y hasta autobombas”, destaca Hoy Mercedes. Comenta además que el titular del vehículo lo restaurará y las imágenes que aparecen fueron tomadas durante su traslado por un aficionado a los autos antiguos que envió las fotografías al Museo de Colectivo, el Omnibus y el Trolebús.

Parte de la historia

La historia de la “cucaracha” tiene muchos capítulos, pero también un comienzo que marca su derrotero. El mismo fue un hecho de sangre que termina dejando el vehículo en manos de quien luego fundara e hiciera crecer la empresa de transportes que acompañó durante tantos años a los mercedinos. Los datos que siguen fueron aportados por Oscar Cosi, uno de los hijos de José Luis. En febrero del año 34 en la esquina de 28 y 29, Juan Antonio Cosi, quien era propietario de esta unidad, fue asesinado durante una noche de carnaval. Aseguran que había en medio de ese luctuoso episodio una especie de “pica” por la existencia de los dos únicos colectivos que existían por aquellos días. La “cucaracha” de Cosi y la “bañadera” de Zunino. El fallecimiento de Juan Antonio hizo que José Luis, quien hasta entonces hacía trabajos de pintura, se hiciera cargo del servicio. Aún faltaba pagar parte del mismo que había sido comprado el chasis por un lado y se carrozó por parte de Gerónimo Gnecco, con un trabajo de ebanistas que lo hicieron de madera por completo. José Luis pidió un préstamo a su familia para cargar cinco pesos de combustible y realizar el primer viaje con destino al cementerio, partiendo desde 33 y 24 donde había un almacén. La visión empresaria dio buenos resultados y dividendos, para una empresa que llegó a tener 28 unidades. La “cucaracha” dejó de circular en el año 70 y allí quedó en los talleres de la familia. Iniciaron oportunamente una restauración y hasta hicieron gestiones para donarla al municipio, pero ninguno de esos trámites pudo terminar exitosamente. Un buen día, hace alrededor de 5 años, un empresario del rubro llegó a Mercedes y compró la “cucaracha” con la intención de restaurarla. Pero aseguran que ante la imposibilidad de conseguir muchas de las piezas originales decidió venderla y hasta hoy no se sabe en qué manos está. El vehículo guarda mucha historia local. Ha sido testigo del paso de las generaciones por décadas y hasta recuerda el propio Oscar cuando oportunamente en un partido “caliente” que se jugaba en la liga entre Gimnasia y Estudiantes, al ser el único colectivo, llevó y trajo a ambos planteles en un mismo viaje. La cucaracha es parte de nuestro patrimonio, una especie de “valerosa contemporánea”. Tal vez la hayamos perdido definitivamente y con ello parte de nuestro patrimonio histórico y cultural. Tal vez aún haya posibilidades que eso no suceda.





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