Mirtha Legrand Gonzalo Bonadeo Sol Perez PARTIDA

Son tiempos de mucha sensibilidad y de ánimos crispados. Los medios de comunicación parecen no estar alejados de esta tensión general por la que todos estamos atravesados, y algunos famosos pisaron el palito, se fueron de boca y luego tuvieron que pedir disculpas debido al rechazo popular.

La diferencia parecen ser las redes sociales, antes alguien decía una barbaridad y pasaba, quedaba en el olvido. Hoy con las redes sociales atentas a todo, cualquier desliz o palabra políticamente incorrecta es amplificada y repetida hasta el hartazgo, lo cual obliga a quien se va de boca a hacer un mea culpa, que muchas veces no es muy sincero.

Encabeza la lista de desbocados y disculpadores la señora Mirtha Legrand. La reina madre de la televisión viene de una seguidilla de errores y pedidos de perdón, la anterior había sido cuando llamó fracasado al Presidente de la Nación y al otro día se disculpó por semejante exabrupto.

Pero el último fin de semana protagonizó otro episodio que fue muy polémico. Estando el periodista Mario Masaccessi en el almuerzo del domingo 8 de septiembre, Mirtha arrancó la charla de la siguiente manera: “Vos una vez aquí sentado dijiste que tenías un secreto que jamás le habías confesado a tu familia. ¿Seguís sin confesarlo?“. El conductor del noticiero de la medianoche de El Trece, algo incómodo, respondió: “No me gusta la palabra confesión. Es una situación muy dolorosa que yo viví. Muy, muy fea que lógicamente ha marcado mi vida y salí solo, huí”.

Luego, Massaccesi aclaró que pese a todo el dolor que vivió cuando era “chico, adolescente y joven”, toda la felicidad que experimentó a partir de sus 33 años sirvió para compensar lo anterior.

Fue entonces cuando sin mucho preámbulo la conductora preguntó: ¿Fuiste violado?“. Mario continuó hablando sin hacer caso a la consulta de Mirtha, pero la diva insistió: “¿Fuiste violado?”. “No lo voy a decir. Nunca lo voy a decir. Fue mucho más que eso. Fue dramático y tengo el respeto de mi familia”, respondió contundente el periodista.

La pregunta y la insistencia de Legrand con el tema provocó una catarata de repudios en las redes sociales, además de haberse convertido en el tema del fin de semana en todos los medios digitales.

Mirtha debió pedir perdón, una vez más. La diva agobiada utilizó su cuenta de twitter: “Quiero volver a disculparme con mi querido Mario Massaccesi. Mi aprecio y respeto hacia él como persona y profesional es absoluto”. De esta manera, Legrand dio por terminado el tema, aunque el fin de semana seguro hará alguna referencia al respecto. Igual los críticos de la señora, esperan ansiosos el próximo error de Mirtha que la obligue a volver a pedir disculpas.

Otro de los que se metió en un berenjenal fue Gonzalo Bonadeo, el prestigioso periodista jamás se ve envuelto en polémicas, pero luego de la participación de Mariana Nannis en el ciclo de Susana Giménez, el profesional del deporte se despachó con una fuerte editorial en contra de la diva, la mujer y los hijos del pájaro Caniggia.

Bonadeo disparó la siguiente afirmación: “Claudio Paul Caniggia fue uno de los jugadores más brillantes que tuvo la Argentina. Por eso importa el apellido Caniggia en el universo, no, por los pelotudos de los hijos. Y, además, mucho menos por la patética de Susana Giménez que -junto con su producción- aprovecha este circo para bastardear lo que va quedando en la memoria de un gran futbolista argentino”.

“Imaginate vos que tus hijos digan que sos una lacra humana, un hijo que además no hizo nada más que nacer y que si no tuviera el apellido Caniggia no estaría haciendo nada”, agregó en clara referencia a Alexander Caniggia, a quien además tildó de “inútil”.

Estas palabras cayeron como una bomba, en especial porque Bonadeo es un hombre de convicciones fuertes pero no de escándalos y palabras destempladas. Gonzalo no sólo destrozó a la diva más importante del país, sino que relativizó las declaraciones sobre violencia de género que hizo Nannnis en el show Susana.

Las críticas y el repudio también fueron vía redes sociales y en varios ciclos televisivos. Bonadeo a las 24 horas pidió perdón también vía twitter: “No sé si alguna vez aprenderé. Pero pido disculpas por el tono usado en mi editorial sobre el tema Caniggia. No quise minimizar las denuncias de violencia hechas por Mariana Nannis. Detesto todo tipo de violencia y así fueron educadas mis hijas. Espero acepten mi error”, en el caso del periodista, el tema terminó con ese mensaje la polémica concluyó rápidamente.

El último caso del “disculpometro” de esta semana tiene que ver con la siempre explosiva Sol Pérez. El lugar del episodio fue la fiesta de los Martín Fierro de Cable y el suceso no fue una frase desafortunda, sino, una maniobra que hizo Fabián Medina Flores, que dejó al descubierto las partes íntimas de la rubia.

El asesor de moda le movió el vestido en la alfombra roja de los premios de APTRA, y dejó a la vista de todos los televidentes la ropa interior, y un poco más, de Sol Pérez. Al día siguiente el debate ocupó horas y horas de la televisión local. Sol se cruzó en el ciclo Involucrados y Flores se disculpó, pero según la ex chica del clima, a la tarde él en su ciclo La jaula de la moda, volvió a “reirse” del incidente de su bombacha.

Otra que criticó a Sol fue Paz Cornú que dijo que se le veía todo con el vestido y luego le pidió disculpas. Pero en este caso ella no aceptó ninguna de las disculpas y disparó sin piedad contra Median Flores. En Intrusos, la panelista de Involucrados dijo: “Yo jamás me di cuenta que me corrió el vestido, pero es grave y él (por Medina Flores) me pidió disculpas y yo le creí, pero después se sienta en un programa de la tarde a reírse y pide que paren el video en donde se me ve todo, entonces ahí dije no fue sin querer”.

“‘Ellos son unos caraduras porque te dicen que sos una groncha y después vienen y te piden disculpas. Yo jamás dije nada agresivo, ellos me dijeron groncha, que mi Instagram es una carnicería, pero no dicen que el de Nicole Neumann es una carnicería”, agregó.

“Al principio me lo tomaba como parte del show, pero después fueron muy agresivos”; aseguró Sol, y agregó que en una oportunidad Horacio Cabak, el conductor de La Jaula de la moda dijo que ella estaba vestida “como para ir a un albergue transitorio“, en el medio de su descargo y en un cruce con Paz Cornú, la temperamental rubia fulminó a la diseñadora: “Se pone a analizar mi bombacha cuando yo no quise mostrar la bombacha. Debería haber analizado lo que me hicieron. A mi me molestó que se ponga a analizar mi ropa interior, cuando el problema fue el tonto que me corrió el vestido para que se me vea”.

En este caso las disculpas y arrepentimientos no lograron calmar las aguas y los participantes de la polémica siguieron insultándose y criticándose en cuanto medio pudieron hacerlo.

Las metidas de pata y las disculpas están a la orden del día, los famosos se equivocan, se van de boca, dicen barbaridades y luego piden perdón, en redes sociales primero, y luego en sus programas. La presión pública, las críticas, los haters, las redes, todos presionan para que el famoso reconozca sus errores, algo impensado antes, ya que la figura jamás se equivocaba, cuando algún personaje cometía un error no se hablaba más del tema, “todo pasa” era el refrán.

Pero los medios cambiaron y todos estamos expuestos a cometer errores, a decir cosas políticamente incorrectas o a hacer comentario que no condicen con los tiempos que corren. Esta tendencia hace que la autocensura funcione cada día más en los personajes públicos, quienes temen ser escrachados en redes y lo que es peor, tener que “rebajarse”, según sus propios prejuicios, a pedir disculpas.

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