Si ya en la era pre-pandemia la cantidad de horas frente a las pantallas era materia de investigación, con su exponencial incremento en tiempos de home office y de la virtualización de las tareas, esta preocupación también aumenta. ¿Puede la luz de las pantallas ser nociva para el piel? ¿Hay que protegernos de ella aún si no salimos de casa?

“Limpieza, hidratación y protector, aún si está nublado, aún si no se sale de casa” es un consejo que suele escucharse y leerse. ¿Cuán certera es esta recomendación?

“La luz azul está dentro del espectro de la luz visible, y está próxima a los 400 nanómetros, que es el punto más bajo de radiación visible. Está por encima de los rayos ultravioletas, que son los cancerígenos. Así que el violeta, y luego el azul, son los colores más próximos a la radiación ultravioleta», explica Andrés Politi, dermatólogo de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).

Y afirma: «En principio no tienen capacidad de daño del ADN”.

“El problema que podría haber es que la emisión de luz azul o de la violeta podría tener contaminación de luz ultravioleta, y si uno estuviera muchísimas horas a una distancia muy cercana, sobre todo personas con alguna enfermedad como fotosensibilidad, eso podría generar inconvenientes», explicita.

Y agrega que un asunto similar fue materia de investigación, con resultados que en principio no generan preocupación en este sentido: «Esto se estudió con el auge de las lámparas bajo consumo y se llegó a la conclusión de que para la mayoría de las personas, los tubos fluorescentes no eran un problema”, agrega.

Cómo impactan en el rostro

“Ahora, lo que sí se está diciendo -continúa- es que la luz visible que está próxima a los 400 nanómetros podría provocar, no cáncer de piel, pero sí aumento de la pigmentación, o sea algo de bronceado», detalla.

«Y esto podría ser un problema en personas que tienen alguna afección de la piel que consiste en mancharse, por ejemplo melasma (manchas marrones que salen en la cara), o en personas que tienen trastornos hormonales, o en embarazadas, o mujeres que toman anticonceptivos”, explica.

La necesidad de protección de la piel en casa varía según la cantidad de tiempo frente a las pantallas. Foto Shutterstock.

La necesidad de protección de la piel en casa varía según la cantidad de tiempo frente a las pantallas. Foto Shutterstock.

Según Laura Szafirstein, médica especialista en Dermatología, Clínica y Estética y miembro de la SAD, la luz azul puede afectar nuestra piel.

“Incide en la formación de radicales libres, que la dañan ya que pierde firmeza, y pueden aparecer arrugas, así como disminuir la formación del tejido”, resume, aunque aclara que uno de los efectos más importantes de este tipo de luz está vinculado a la afectación de la visión.

Por su parte, Adriana Raimondi, médica dermatóloga miembro de la SAD, señala: “El computer face es una nueva teoría acerca de los efectos de las pantallas en la cara y el cuello, relacionado con los posibles efectos de luz azul llamada HEV (high energy visible light) que emiten las pantallas”, apunta.

“La exposición podría explicar la aparición de manchas oscuras en la cara -continúa-, empeoramiento del melasma, deshidratación y envejecimiento prematuro. Esto se potencia cuando se está muchas horas frente a las pantalla”, describe.

Sin embargo, la profesional advierte que “las evidencias acerca del potencial daño sobre la piel son débiles todavía, aunque por efecto del confinamiento se han realizado más estudios sobre el tema, y se sabe que el efecto nocivo se realiza a través de un aumento del estrés oxidativo celular».

«Sigue siendo mucho más serio y relevante, el daño vinculado a la exposición a rayos UV, que sí se sabe que provocan envejecimiento de la piel y cáncer de piel», desarrolla.

¿Protector adentro?

Politi también teme que prestarle demasiada atención a esto pueda desviarnos de los problemas que necesitan una masiva prevención. “Ponerse protector solar adentro de la casa es como abrir el paraguas en el living, a menos que se viva en un piso 30 que entra mucha luz solar por muchas horas”, exclama.

Y prosigue: “Es más, yo estoy a cargo de la campaña de prevención de cáncer de piel, y a veces el querer ser tan precavido puede jugar en contra, porque la gente se va a poner protector adentro de la casa, se va a ir de vacaciones harta del protector y no lo va a usar, de ninguna manera protector adentro de la casa salvo que uno esté expuesto al sol”, enfatiza.

Y agrega que lo que sí puede hacerse dentro de la casa es mantener la piel humectada debido a la calefacción que puede resecarla, así como recomienda usar jabón y agua en lugar de alcohol en gel. En este sentido, aconseja ponerse crema humectante en las manos antes de irse a dormir, aprovechando que no se lavarán por muchas horas.

¿Qué protector usar?

Aún así, es importante saber que no todos los protectores solares que protegen contra los rayos UV hacen lo propio contra la luz azul.

“Hay protectores adecuados para contrarrestar los efectos de la luz azul, que contienen ácido hialurónico y sustancias antioxidantes. También se recomiendan los que tienen color, así como los maquillajes que pueden ayudar. A su vez, existen algunos filtros que contienen una cantidad ideal de pigmentos y de esa manera pueden llegar a protegernos”, agrega Szafirstein.

Las pieles con manchas, más expuestas a los efectos de la luz azul. Foto Shutterstock.

Las pieles con manchas, más expuestas a los efectos de la luz azul. Foto Shutterstock.

Respecto al cuidado de la piel en el día a día en casa, la dermatóloga recomienda: “Tienen mucha importancia a los pasos de limpieza con agua micelar y la hidratación posterior. Debe considerarse mejorar el fenómeno de barrera en las pieles secas y no engrasar con excesos de cremas las pieles grasas. Usar probióticos y vitaminas para generar antioxidantes y beber mucha agua”, añade.

Respecto a los protectores, Raimondi señala: “Las pantallas solares incluyen en sus fórmulas filtros para rayos UV, pero solo las pantallas físicas, con dióxido de titanio por ejemplo, son útiles para filtrar las luces azules”, destaca.

“Puertas adentro -continúa- debemos recordar los factores de daño cutáneo, como sustancias químicas volátiles, provenientes de artículos de limpieza, y la radiación infrarroja. Para contrarrestar, además de protectores solares adecuados, la hidratación cutánea y los antioxidantes tópicos ayudan a preservar la barrera de la piel y a protegerla de los potenciales agentes agresivos”, concluye.

¿Hay una indicación de cuidarse de esa luz en casa? “Eso depende de la propensión a las manchas, de las condiciones personales y del tiempo que se está expuesto, no es lo mismo una persona que está 12 horas frente a la computadora, que sí requeriría protegerse con hidratación, antioxidantes y protector solar adecuado, que alguien con contacto esporádico», añade.

Y aclara: “Depende del fototipo. En pieles normales que no tienen problema recomendamos ponerse una hidratación que en general tienen un protector solar liviano o una bb cream [blemish balm, cuya traducción podría ser “bálsamo anti imperfecciones”] que traen protector que no es de 50 pero sí 15 o 20. Protege e hidrata, y no hay que olvidar que la hidratación es muy importante”.



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