EFE/EPA/ALESSANDRO DELLA VALLE/Archivo
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(ALESSANDRO DELLA VALLE/)

París, 29 sep (EFE).- La OCDE considera que las inversiones que integran factores de responsabilidad medioambiental, social y de gobernanza necesitan indicadores pertinentes, verificables y, sobre todo, comparables que permitan hacer evaluaciones correctas de unos productos para los que cada vez hay más demanda.
En un informe publicado este martes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pide a los poderes públicos y a los reguladores que, junto a los actores de este mercado, con carácter urgente establezcan estándares para los indicadores en esas inversiones socialmente responsables (ESG, en sus siglas en inglés).
Se trata de que quienes se interesen puedan proceder a verificaciones, tomar decisiones sobre bases claras, gestionar los riesgos, evaluar sus consecuencias y hacer compatibles las inversiones con «una búsqueda de valor respetuosa del medio ambiente y en una lógica del largo plazo».
Para conseguirlo, el conocido como el «Club de los países desarrollados» considera que las autoridades de control bursátil podrían requerir «más pertinencia y claridad» en la información sobre las inversiones ESG, sobre todo favoreciendo la «transparencia sobre los medios utilizados para calcular, ponderar e interpretar los valores» que evalúan sus resultados.
El problema es que por ahora hay una serie de organismos que elaboran parámetros sobre esos productos, pero con metodologías diferentes y en muchos casos con poca transparencia.
La fragmentación de esos dispositivos y la falta de coherencia en las obligaciones a la hora de informar impiden a los inversores institucionales y a las empresas una buena comunicación con sus beneficiarios y con los accionistas sobre sus estrategias o sobre los resultados en relación con los factores ESG.
De forma que a esos beneficiarios y accionistas les resulta difícil de entender cómo se utilizan sus ahorros y a las empresas que trabajan en ese negocio les resulta complicado atraer financiación a un costo competitivo.
«Para que el sistema financiero pueda ponerse al servicio del progreso medioambiental, social o de la gobernanza, los inversores deben disponer de las herramientas y de las informaciones necesarias», señaló el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.
Las inversiones socialmente responsables han tenido un crecimiento superior al 30 % entre 2016 y 2019, cuando sus activos superaban los 30 billones de dólares en cinco grandes mercados, lo que representa en torno al 40 % del total.
La Unión Europea es el primer mercado con 14,1 billones de dólares en 2018 (alrededor del 49 %), seguido por Estados Unidos con 12 billones.

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