La cuarentena arrancó cuando todavía el verano se resistía a retirarse. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atravesó de punta a punta al otoño y ya transita la tercera semana del invierno. Así como cambiaron las estaciones, también en estos casi cuatro meses se modificaron los hábitos de los habitantes de la zona roja de la pandemia de coronavirus​ a nivel nacional. Un trabajo realizado por el Instituto de Tecnología UADE (INTEC) relevó cómo cambiaron entre la primera y la segunda etapa del (aislamiento preventivo obligatorio (ASPO).

Desde el INTEC realizaron dos encuestas que fueron respondidas por 2.286 mayores de 18 años en la Ciudad y el Conurbano bonaerense: una entre el 31 de marzo y el 9 de abril (1.063 consultados) y la otra entre el 13 de abril y el 10 de mayo (1223). La muestra no es representativa de toda la población porque la mayoría de los participantes es de nivel socioeconómico medio y medio-alto.

«En el transcurso del aislamiento, son muchos los hábitos que se han visto modificados. En lo que se refiere a la alimentación, el aumento del tiempo libre lleva a las personas a pasar más tiempo en la cocina, elaborando preparaciones que no solían preparar y comiendo más por aburrimiento. A medida que los días en cuarentena se incrementan el pedido de alimentos por delivery aumenta, como así también el consumo de alcohol», advierten el director de la Licenciatura en Nutrición de la UADE, Diego Sivori, el médico pediatra y magister en Salud Pública Gabriel Santangelo y la licenciada en Nutrición y docente universitaria Ayelén Borg, quienes lideraron la investigación.

La investigación mostró que más del 80% salió al menos una vez de su casa durante el período analizado. El promedio entre quienes salieron fue de tres veces por semana.

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La necesidad de realizar compras por falta de comida y de adquirir productos frescos (hasta ese momento no se habían incorporado los comercios no esenciales) fueron los principales motivos esgrimidos por los participantes. No obstante, se observó también un incremento en las salidas como forma de despejarse entre ambos períodos (de 15 a 22%).

«La extensión del aislamiento ha generado que las salidas a realizar compras de alimentos se hayan mantenido, no solo por la necesidad de abastecimiento sino también como una instancia de recreación. Menos personas se han mantenido dentro de sus hogares», destaca el informe.

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Aburrimiento, cocina, delivery y sedentarismo

Uno de los grandes cambios de comportamiento que se acentuaron con el correr de los días es el de comer por aburrimiento, que prácticamente se duplicó: pasó del 30% al 64% de los consultados.

También registró un crecimiento similar el uso del delivery, que subió del 34% al 59%. La modalidad de entrega a domicilio se expandió no sólo para la compra de comida lista (31% al 63%), sino también de otros productos (36% al 55%).

Pasar más tiempo en casa también favoreció que la mayoría de los encuestados elaborara comidas que no solía hacer habitualmente (64.3% en el primer período y 75.3% en el segundo).

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Y el relevamiento reveló la profundización de dos conductas poco saludables: comer sin tener hambre y una caída en la actividad física respecto del inicio de la cuarentena.

Durante el primer relevamiento, uno de cada tres encuestados manifestó comer por aburrimiento, mientras que en el segundo lo hicieron 2 de cada 3 encuestados.

Asimismo, los autores advierten que se redujo la cantidad de personas que realizan alguna actividad física. Menos de la mitad de los que realizaban habitualmente actividad física continúan realizándola en el contexto actual. El 60% de los encuestados tenía el hábito del ejercicio regular antes del aislamiento. Sin embargo, poco más de la mitad de ellos (54%) volvieron a realizar alguna actividad física durante el primer relevamiento y en la segunda etapa esa participación cayó todavía más (49%). Entre quienes se mantienen en movimiento, el 40% recurrió a clases por internet.

El agua fue la bebida más elegida en ambas etapas de relevamiento (en un 65% y un 63,2% respectivamente). El alcohol como bebida favorita no superó el 2,5% de la muestra: el vino y la cerveza (con más del 40% y 30% respectivamente) encabezan las preferencias.

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En cuanto a las infusiones, el mate pica en punta. Y, si bien la recomendación sanitaria es no compartirlo, más de la mitad de quienes optan por esa bebida la comparten con sus convivientes (50% en la primera etapa y 64% en la segunda).

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11 consejos

Tras analizar la información relevada, Sivori, Santangelo y Borg elaboraron las siguientes recomendaciones:

Seguí quedándote en casa. Evitá o limitá tus salidas de compras, es clave que todos disminuyamos nuestras salidas, en especial las personas de más de 60 años. Contactar a familiares y vecinos y ayudarlos a realizar sus compras puede ser una buena acción para logar que este grupo en mayor riesgo baje el promedio de sus salidas.

Aprovechá la entrega a domicilio y la compra virtual. Esta opción puede reemplazar una salida, es importante identificar si en los negocios del barrio que habitualmente compramos tiene este servicio que puede ayudarnos a mantenernos abastecidos evitando salidas innecesarias. Muchos negocios no tienen páginas web, pero toman los pedidos por teléfono o mensajes. Preferí alimentos no procesados.

Planificá tu alimentación. De esta manera podés hacer una buena compra con todo lo que vas a necesitar por varios días y así evitar las salidas frecuentes. Al mismo tiempo la planificación es importante para evitar que los alimentos se pongan feos y tengas que desecharlos.

No dejes de sanitizar tus compras. Al volver de la calle o al recibir la mercadería es importante higienizar bien todo lo que ingrese al hogar. Te recomendamos lavar bien las frutas y verduras, para esto primero debés enjuagarlas con agua para eliminar tierra e impurezas y luego desinfectar sumergiéndolas en agua con 3 gotas de lavandina/litro (dejando actuar 20 minutos).

También es importante sanitizar las bolsas, las bandejas y diferentes empaques como enlatados, botellas, etc. y las mesadas en las que hayan apoyado las cosas. Para esto podés usar una solución de agua con alcohol en proporción 70/30 o de 1 cucharada sopera 15 cm³ de lavandina /5 litros de agua.

¡Sácale provecho al freezer! Muchas verduras pueden almacenarse en el freezer y así aumentar su vida útil, evitando que tengamos que salir a comprar todo el tiempo alimentos frescos. Algunas podés cocinarlas previamente y otras se pueden almacenar incluso crudas. Fraccioná los alimentos como quesos, panes, carnes, así cuando los tengas que descongelar, sacas sólo la porción que necesites.

Vas comer por aburrimiento (¡hacelo saludable!). Es importante planificar también este picoteo por aburrimiento, pequeñas raciones nos pueden ayudar a comer saludablemente: frutas ya peladas en la heladera, frutos secos, pedacitos de carne cocida y cortada, verduras crudas como tomates cherrys, apio, zanahoria podrán ayudarnos a hacer estas colaciones.

✔Aprovechá el tiempo libre para realizar comidas caseras y probar nuevas recetas. Una gran mayoría destacó que ha cocinado preparaciones que no realizaba habitualmente como actividad de tiempo libre. Esto es una gran oportunidad para promover la cocina casera y probar nuevos platos y descubrir nuevos sabores, aumentando la variedad de tu alimentación. Es un muy buen momento para descubrir nuevos productos y preparaciones. Compartí estas recetas por los medios digitales y almorzá o cená algún día (compartiendo vía internet) con esa persona muy querida que hoy está lejos de tu mesa.

✔Seguí eligiendo el agua. Hidratarse bien es fundamental en este período y hacerlo con agua es siempre la mejor opción, seguí el consejo de tener siempre agua fría en tu heladera. Si saliste a la verdulería, no te olvides de comprar naranjas, pomelo y/o mandarinas con las cuales podés hacer el mejor jugo natural. Una limonada clásica será muy buena base para combinarla con miel, menta, jengibre o romero.

Tomar mate, una de las costumbres que debe modificarse por la pandemia.

Tomar mate, una de las costumbres que debe modificarse por la pandemia.

No es momento para compartir el mate. Esta infusión sigue siendo nuestra preferida pero hoy debemos crear un nuevo hábito, compartamos el momento, pero con un mate para cada uno.

Aprovecha lo que tenés, no se tira nada. Es importante cuidar la economía de tus alimentos, muchas personas han detectado un mayor gasto en alimentos, te recomendamos que antes de comprar mires bien que tenés en tu alacena y heladera. Es momento de usar esas legumbres guardadas, esas latas del fondo de estante y todo lo que tengas en la heladera.

No dejes de moverte. Detectamos que las personas que hacen actividad física buscan la forma de continuar esa actividad en su casa (¡excelente hábito!). Recomendamos buscar diferentes formas de moverte en tu casa, hay miles de tutoriales y clases en línea que pueden motivarte para continuar o mejor aún comenzar a moverte.



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