Caminar es un ejercicio sencillo y efectivo, una manera de activar el cuerpo que está al alcance de la mayoría y que tiene beneficios para el organismo.

«La ventaja de caminar es que es una actividad de bajo impacto que ayuda a las articulaciones. Si pesamos más de la cuenta, el hecho de salir a caminar no implica riesgos«, dice el fisioterapeuta Lluís Puig. Además, caminar al aire libre es una de las actividades físicas que implican menos riesgo de contagio de covid.

Sin embargo, hay algunos errores que cometemos cuando salimos a hacer deporte para mejorar nuestra salud.

1) Utilizar calzado poco adecuado

«No podemos salir a caminar con cualquier tipo calzado si queremos hacer algo de ejercicio físico. Otra cosa es hacer trayectos caminando para que nos dé el aire. Si queremos hacer ejercicio debemos usar zapatillas que nos agarren bien el pie y puedan amortiguar el impacto», explica Puig.

«Ahora venden un tipo de calzado que es más de vestir, pero que también sirve para hacer deporte. Con esto ya tendríamos bastante», añade.

Otro de los errores que se comete es estrenar zapatillas para una excursión o salida larga. «El calzado se debe probar antes para que se acomode a nuestro pie. Primero, las podemos probar en casa o en trayectos cortos. Para andar durante unas horas, debemos estar acostumbrados al calzado que llevamos».

Lo mejor es arrancar por terrenos llanos. Foto Shutterstock.

Lo mejor es arrancar por terrenos llanos. Foto Shutterstock.

2) Un trayecto complejo

Caminar en subida, en bajada o por la montaña son actividades muy diferentes. Lo más recomendable al principio es empezar a caminar por terrenos llanos e ir aumentando la dificultad. «Empezar por un recorrido difícil y por la montaña puede tener graves consecuencias», dice Puig.

Es cierto que caminar por tierra es más fácil que por asfalto -por el impacto en las articulaciones-, pero es mejor empezar primero por la calle y por recorridos llanos.

3) Empezar con una intensidad demasiado alta

«Hay que empezar a caminar con una intensidad baja», dice Puig. ¿Qué significa esto? Un paso por segundo. «Con esta intensidad no vas a pasear, sino que hacés ejercicio de una cierta intensidad», sostiene.

4) Períodos largos

Poco a poco, hay que ir incrementando el tiempo que hacemos actividad física, empezando por períodos cortos. «Sirve llevar un reloj que marque las pulsaciones. Estar monitorizados nos puede ayudar», considera el especialista.

Un buen objetivo sería caminar durante 30 minutos a una intensidad media, pero hay que ir progresivamente, por eso se puede empezar por períodos de 15 minutos. Sin embargo, el tiempo dependerá mucho de la edad, las patologías y la forma física de cada persona. Podemos ir a un 60 o 70 % de nuestra intensidad máxima (frecuencia cardíaca máxima).

5) Tener vergüenza de llevar bastones de marcha nórdica

Los bastones de marcha nórdica nos pueden ayudar a caminar mejor, aunque vayamos por la ciudad. Hay personas a las que les da vergüenza llevar palos para caminar, pero estos bastones ya no sólo sirven para el equilibrio, también para no apoyar todo el peso en una pierna, si tenemos una patología o un problema concreto.

No hay que ignorar el dolor. Foto Shutterstock.

No hay que ignorar el dolor. Foto Shutterstock.

6) Obviar el dolor físico

Si caminamos con regularidad y tenemos molestias, tenemos que hacernos una revisión médica.

«Puede ser tan sencillo como que el podólogo nos recomiende unas plantillas. Hay que diferenciar entre las molestias al empezar a hacer actividad, que son normales cuando ponemos en marcha el cuerpo, y lo que es un dolor que nos limita el hecho de poder caminar, que sí que habría que consultar con un especialista», explica Puig.

7) No hidratarnos

Cuando hace frío parece que nos olvidamos de la hidratación porque no transpiramos tanto y creemos que no es necesario beber agua. «Sin embargo, como norma general, tenemos que beber 1,5 litros de agua al día. Cuando hay carreras, los avituallamientos son cada cinco kilómetros; andando se pueden hacer en media hora», detalla Puig.

8) Pensar que estás en forma para caminar porque hiciste deporte durante un tiempo

La gente con más peligro de lesionarse es la que quizás se piensa que como a los 20 años subía una montaña, ahora también lo puede hacer. «La gente más peligrosa es la que tuvo un nivel y ahora todavía se piensa que sigue en forma», dice el fisioterapeuta. Así que recordá: por mucho que hayas hecho deporte de competición, si de eso ya hace 25 años, ¡cuidado!

RAC1/La Vanguardia



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