Por Tom Balmforth y Vladimir Soldatkin

MOSCÚ, 16 ene (Reuters) – El Parlamento ruso respaldó de forma abrumadora el jueves la sorpresiva elección de Vladimir Putin para primer ministro después de lo que un diario calificó como la «revolución de enero», una reforma política que algunos dicen podría dejar al presidente como líder del país por el resto de su vida.

La Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento, le dio su apoyo a Mikhail Mishustin, funcionario de 53 años casi sin perfil político, avalando su nominación con 383 votos de 424 emitidos. Nadie votó en su contra y hubo 41 abstenciones.

Mishustin, quien encabezó el servicio tributario del país y jugaba al hockey sobre hielo con Putin, dijo que nombraría en breve su gabinete. El mandatario firmó un decreto nombrándolo su primer ministro poco después.

Su llegada al cargo es parte de una reforma integral del sistema político anunciada el miércoles por Putin, que llevó a la renuncia de Dmitry Medvedev como primer ministro y a la salida de los miembros de su gobierno.

La medida le da a Putin, de 67 años, espacio para mantener su poder cuando deje la presidencia, en 2024. El mandatario ha dominado la política rusa, ya sea como presidente o como primer ministro, por 20 años.

El repentino y radical cambio cimenta el control de Putin del proceso de transición y es visto por algunos como un intento por reducir las luchas intestinas de aquí a 2024.

La abrupta salida del gobierno de Medvedev además le permite al mandatario mostrar que está respondiendo al descontento público tras años de apretarles el cinturón y de una impopular alza en la edad mínima para la jubilación.

Medvedev, jefe del gobierno desde 2012, ha sido el blanco de las frustraciones de los rusos. Le ha tocado administrar una economía golpeada por la desaceleración entre 2014 y 2016, sanciones impuestas por Occidente y los vaivenes del precio del crudo, la fuerza vital para la economía rusa.

Los sueldos reales han ido declinando por más de cinco años, mermando los índices de aprobación del gobierno y elevando a su vez la probabilidad de impactar la popularidad del propio Putin, según analistas y detractores del Kremlin.

Las propuestas para reforma constitucional, que el mandatario presentó el miércoles y sugirió someter a un referendo, le darían a Putin la opción de asumir un rol de primer ministro con más atribuciones después de 2024, o de ser el jefe del Consejo Estatal, organismo que ha dicho quiere fortalecer.

(Reporte adicional de Alexander Marrow, Polina Ivanova, Maria Kiselyova y Tom Balmforth, escrito por Andrew Osborn. Editado en español por Janisse Huambachano)

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