Después de varios meses de uso, el barbijo cubre más que la nariz, la boca y el mentón, también tapa granitos, rojeces y otras afecciones de la piel causadas por su utilización.

«Este nuevo hábito trajo la aparición de lo que se conoce como acné por mascarilla o maskne. Se trata de un acné generado por fricción. Si bien es algo que se ve sobre todo en el personal de salud, hoy lo experimentan la mayoría de los ciudadanos comunes», indica la médica dermatóloga María Laura Trotta.

La doctora Irene Bermejo, médica especialista en dermatología estética, recibe varias consultas por este tema. «Las alteraciones por su uso son comunes más que nada en varones porque el roce permanente altera la flora de la piel, esta se irrita y así aparezcan granitos en el nacimiento del pelo», señala.

Claro que por más problemas que cause, no se puede prescindir del tapabocas, pero sí seguir algunos consejos para prevenir este nuevo fenómeno.

En primer lugar, hay que dejar de mirar estampados, formas y diseños para concentrarse en el textil con el que cual se confeccionó el barbijo. En ese sentido, se recomiendan los de algodón, ya que permiten que la piel respire.

Según su experiencia, la doctora Dawn Davis, dermatóloga de la Clínica Mayo (Rochester, Estados Unidos), afirma que «los tapabocas de algodón lavables son mejor tolerados por la piel».

Trotta recomienda decirle no a todo lo que es sintético, es decir «nylon, plastificado o lycra, ya que generan una irritación altísima y tienden a acumular más bacterias».

Más allá del material, deben lavarse después de cada uso y nunca colocarlos húmedos.

Otro factor fundamental es usar mucha crema humectante. Si antes era una elección, basada sobre todo en el tipo de piel, hoy dejó de ser negociable, incluso para quienes tienen cutis graso.

«La humectación es muy necesaria para proteger y separar la piel del barbijo. Las pieles seborreicas también pueden generar foliculitis e irritaciones por el raspado permanente, por eso deben usar humectantes igual. Además, el roce constante termina barriendo la oleosidad«, asegura Bermejo.

Las personas con pieles más sensibles pueden ponerse dos capas de crema antes del barbijo.

Las personas con pieles más sensibles pueden ponerse dos capas de crema antes del barbijo.

El secreto está en la textura. «Si una persona tiene piel oleosa es necesario hidratar con texturas ligeras y seborregular con activos específicos, ya que se deshidratan y se sensibilizan muy rápido», aconseja la capacitadora en dermoestética Carola Nin.

Por supuesto, la humectante deber ser hipoalergénica y no comedogénica. Además, antes de aplicarla la piel debe estar limpia y seca. Aquellas personas de piel sensible pueden colocarse dos capas de crema antes de utilizar el barbijo, así crean una especie de escudo protector.

Una vez que la afección se hizo presente, debe consultarse al médico especialista; pero si la irritación es muy leve es posible mejorarla con un producto casero, como el vinagre diluido (1 cucharadita de vinagre en un vaso de agua tibia).

Davis recomienda «remojar un paño en vinagre y colocarlo en las zonas irritadas del rostro durante 15 minutos, dos o tres veces al día. Funciona como un antiséptico leve y, en general, es bien tolerado», indica.

Otra nueva costumbre que empeora el panorama es lavarse el rostro cada vez que se regresa al hogar, lo cual puede afectar la barrera cutánea.

Para reducir el número de lavados, se puede utilizar los face shields (esos escudos de plástico que cubren desde la frente hasta debajo de la barbilla y que, vale la pena recordarlo, no eximen del uso de barbijo).

Tampoco hay que limpiar la piel con cualquier producto, se recomiendan los geles y jabones con un PH acorde al de la piel -entre 4 y 6-, como los llamados syndets.

A la hora de colocar el barbijo es importante que esté bien sujeto, pero tampoco tirante, al sacarlo no deben quedar marcas y mucho menos moretones. Claro que el riesgo a que eso suceda, aumenta cuanto más tiempo se lo utiliza, es decir a partir de las cinco o seis horas de uso continuo, sin descanso.

Para darle una protección extra a la piel, en casos así, se puede colocar cremas de óxido de zinc, esas blanquecinas, famosas por aliviar la irritación que causan los pañales. «Tienen propiedades antiinflamatorias muy buenas», aclara Davis, quien sugiere colocarlas en lugares críticos como «el puente nasal, detrás de las orejas o debajo de la barbilla» y recién después ponerse el barbijo.

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