Personal electoral instala una cabina de votación un día antes de la segunda vuelta de las elecciones entre el candidato socialista Pedro Castillo y su oponente de derecha Keiko Fujimori, en Lima, Perú. 5 de junio de 2021. REUTERS/Sebastián Castañeda
Personal electoral instala una cabina de votación un día antes de la segunda vuelta de las elecciones entre el candidato socialista Pedro Castillo y su oponente de derecha Keiko Fujimori, en Lima, Perú. 5 de junio de 2021. REUTERS/Sebastián Castañeda (Sebastian Castaneda/)

(La difusión de encuestas dentro Perú en la semana previa a los comicios está prohibida por ley)

Por Marco Aquino y Marcelo Rochabrun

LIMA/TACABAMBA, 6 jun (Reuters) – Los peruanos comenzaron a elegir el domingo a su próximo presidente entre el socialista Pedro Castillo y la derechista Keiko Fujimori, una contienda para la que se anticipa un final ajustado en un país profundamente dividido y que está sufriendo el brote del coronavirus más letal del mundo.

Los centros electorales abrieron desde las 0700 hora local (1200 GMT) para los comicios más polarizados en años en el país, que ha vivido una tormenta política con cuatro presidentes en cinco años, protestas y denuncias de corrupción.

En algunos centros de votación se formaban largas filas de personas abrigadas en una mañana de fines de otoño. La oficina electoral ha invitado a los ciudadanos a acudir a votar según el número de sus documentos, en un intento por evitar que se acumulen grandes multitudes.

Castillo, un profesor de primaria de 51 años que propone reescribir la Constitución de Perú para fortalecer el papel del Estado en la economía, se ha convertido en la sorpresa de la elección y su ascenso ha puesto nerviosos a los inversionistas y las elites más acomodadas del país minero.

Fujimori, de 46 años e hija mayor del encarcelado exmandatario Alberto Fujimori, promete mantener el modelo de libre mercado en su tercer intento por llegar al poder y convertirse en la primera mujer presidenta de Perú.

En un pueblo cercano a Tacabamba, la tierra de Castillo en el norte de Perú a la que viajó para sufragar, el candidato llamó a la tranquilidad y a respetar los primeros resultados, tras advertencias anteriores de una posibilidad de fraude.

«Vamos a ser respetuosos en cuanto haya un anuncio oficial, y en función a eso estaremos haciendo un anuncio», dijo antes de desayunar con su familia en Chugur, para luego dirigirse a la cercana ciudad de Tacabamba a sufragar.

En tanto en Lima, Fujimori afirmó de camino al tradicional «desayuno electoral» con su familia y sus partidarios en un barrio marginal: «Keiko es la esperanza, vamos todos a votar».

VOTO EXTRANJERO

Según dos últimas encuestas conocidas el sábado, a las que Reuters tuvo acceso, la ventaja que tenía Castillo en las últimas semanas ha ido cayendo y Fujimori pasó a liderar el balotaje con una distancia de entre 0,7% y 0,1% punto porcentual, dentro del margen de error de los sondeos.

«Ellos prometen, claro cualquiera puede prometer hasta entrar al gobierno, pero después se olvidan del pobre, ellos nada más viven para ellos, y ven para ellos, para la comunidad de ellos, para nosotros no», dijo sobre los candidatos Ruth Rojas, una madre en extrema pobreza con una hija discapacitada.

Representantes de empresas encuestadoras han afirmado que los indecisos y los peruanos que votan en el extranjeros podrían ser clave para definir el balotaje en el país de 25 millones de electores y 32 millones de habitantes.

En el extranjero hay casi un millón de peruanos o un 4,0% del padrón electoral, pero el ausentismo es alto. En la primera ronda del abril, el voto del extranjero representó un 0,8% del padrón, en medio de las restricciones por el coronavirus.

El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Piero Corvetto, afirmó el sábado que el avance de las vacunas en el extranjero hace suponer un aumento de participación. «Se espera ahora el 1,5% de peso electoral».

Estados Unidos, España, Argentina y Chile concentra casi el 70% de los electores peruanos, donde históricamente han ganado los candidatos conservadores o de derecha.

«Allá hay un potencial importante y podría inclinar la balanza», dijo Manuel Saavedra, director de la Compañía Peruana de Investigación de Mercados y Opinión Pública (CPI).

FINAL DE INFARTO

Un resultado electoral demasiado estrecho podría ser puesto en duda por ambos candidatos, según analistas. En la elección del 2016, Fujimori perdió por apenas un 0,24% de los votos tras haber estado arriba en todos los sondeos una semana antes.

Fujimori tiene una acusación fiscal de «lavado de activos» por presuntos aportes irregulares durante anteriores campañas presidenciales que ella niega. Si gana el caso se detiene.

Perú transitó una de sus peores crisis en noviembre con tres presidentes en una semana y fuertes protestas que dejaron dos muertos, tras un duro choque entre el Congreso y el Gobierno.

Francisco Sagasti, el mandatario interino de Perú que espera entrega el cargo a fines de julio, instó en un mensaje a la nación el viernes a los candidatos y a sus partidos a respetar el resultado en un país sacudido por la inestabilidad política.

La votación se realiza en un momento en que el coronavirus ha desbordado a los hospitales con escasez de suministros y equipos médicos. Además, el Gobierno revisó hace unos días la cifra de muertos por el virus a 180.764, la mayor tasa de mortalidad del mundo por total de habitantes.

Votar en Perú es obligatorio bajo pena de multa de hasta 25 dólares. La votación se cerrará a las 2400 GMT y a esa hora se espera un resultado a boca de urna de la firma Ipsos Perú. La oficina electoral ha anunciado que ofrecerá su primer resultado parcial a las 23.30 hora local (0430 GMT del lunes).

(Reporte de Marco Aquino en Lima y Marcelo Rochabrum en Tacabamba; Editado por Javier López de Lérida)

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