Incluso en países en los que la incidencia general del cáncer de colon cae, la preocupación está centrada en la baja de edad, dado que empiezan a verse cada vez más casos en personas más jóvenes, menores de 50 años, edad a partir de la cual la enfermedad es más frecuente. ¿Podría una mayor ingesta de vitamina D ofrecer un efecto protector?

Así lo sugieren los hallazgos de un estudio reciente publicado en la revista Gastroenterology por científicos del Dana-Farber Cancer Institute (uno de los principales centros de investigación y tratamiento del cáncer a nivel mundial), la Escuela de Salud Pública de Harvard y otras instituciones.

Según el trabajo, consumir cantidades más altas de vitamina D puede ayudar a proteger contra el desarrollo de cáncer colorrectal de inicio en la juventud o pólipos de colon precancerosos.

Según sus autores, se trata del primer estudio que muestra esta asociación y, afirman, podría conducir a recomendaciones para una mayor ingesta de vitamina D como un complemento costo-efectivo de las pruebas de detección como estrategia de prevención del cáncer de colon para adultos menores de 50 años.

Si se extraen los pólipos en forma temprana no se transforman en cáncer. Foto Shutterstock.

Si se extraen los pólipos en forma temprana no se transforman en cáncer. Foto Shutterstock.

Altamente prevenible

Pese a que es altamente prevenible, en Argentina, el cáncer de colon es el segundo más frecuente: produce unos 16.000 nuevos casos al año y unas 7.000 muertes. ¿Por qué es altamente prevenible? Porque en la gran mayoría de los casos lo anteceden lesiones precursoras que, detectadas y tratadas a tiempo, no llegan a convertirse en tumores.

Para abordar precozmente el problema son esenciales las pruebas de rastreo (test de sangre oculta en heces, colonoscopia, fundamentalmente) que se indican en Argentina a población general a partir de los 50 años, pero que deben iniciarse antes de esa edad en personas con antecedentes familiares.

Varios países ya bajaron la edad de inicio de controles en población general a los 45 años.

Es que, si bien la incidencia general de cáncer de colon ha ido disminuyendo en lugares como Estados Unidos, los casos aumentan entre adultos más jóvenes, una tendencia preocupante que aún no tiene una explicación clara, aunque muchos indicios apuntan contra el estilo de vida (una alimentación de baja calidad y sedentarismo, entre otros factores).

Las leches están enriquecidas con vitamina D. Foto Shutterstock.

Las leches están enriquecidas con vitamina D. Foto Shutterstock.

En busca de las razones

Kimmie Ng, del Instituto Dana-Farber, y Edward Giovannucci, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, ambos coautores principales del nuevo estudio, señalaron que la ingesta de vitamina D de fuentes alimentarias como el pescado, los hongos, los huevos y la leche disminuyó en las últimas décadas.

Y afirmaron que existe una creciente evidencia de una asociación entre la vitamina D y el riesgo de mortalidad por cáncer colorrectal. Sin embargo, antes del estudio actual, ninguna investigación había examinado si la ingesta total de vitamina D está asociada con el riesgo de cáncer colon de aparición temprana, dijeron.

«La vitamina D tiene actividad conocida contra el cáncer colorrectal en estudios de laboratorio. Debido a que la deficiencia de vitamina D ha aumentado constantemente en los últimos años, nos preguntamos si esto podría estar contribuyendo al aumento de las tasas de cáncer colon en personas jóvenes«, dijo Ng, director del Centro de Cáncer Colorrectal de Inicio Joven en Dana-Farber .

«Descubrimos que la ingesta total de vitamina D de 300 UI por día o más, que equivale aproximadamente a tres vasos de leche (alrededor de 700 cm3) se asoció con aproximadamente un 50% menos de riesgo de desarrollar cáncer de colon de aparición temprana».

Fuentes alimentarias

La vitamina D se obtiene fundamentalmente a través de la síntesis de los rayos solares y, en menor medida, de algunos alimentos. También puede obtenerse de suplementos.

Los pescados grasos (atún, salmón y caballa) están entre las mejores fuentes de vitamina D. Las leches fortificadas, el hígado, el queso, las yemas de los huevos y los champiñones también contribuyen al aporte.

Los resultados del estudio se obtuvieron calculando la ingesta total de vitamina D, tanto de fuentes alimentarias como de suplementos, de 94.205 mujeres que participaron en un estudio de seguimiento (el Nurses Health Study II).

Se trata de un estudio de cohorte prospectivo de enfermeras de 25 a 42 años que comenzó en 1989. Las mujeres son seguidas cada dos años a través de cuestionarios sobre factores demográficos, dieta y estilo de vida, información médica y otra relacionada con la salud.

Los investigadores se centraron en un criterio de valoración principal: el cáncer colorrectal de inicio en la juventud, diagnosticado antes de los 50 años de edad. También preguntaron en un cuestionario de seguimiento si se habían sometido a una colonoscopia o sigmoidoscopia donde se encontraron pólipos colorrectales (que pueden ser precursores del cáncer colorrectal).

Durante el período comprendido entre 1991 y 2015, los investigadores documentaron 111 casos de cáncer de colon de aparición temprana y 3.317 pólipos colorrectales.

El análisis mostró que una mayor ingesta total de vitamina D se asoció con un riesgo significativamente reducido de cáncer colorrectal de aparición temprana. Se encontró el mismo vínculo entre una mayor ingesta de vitamina D y el riesgo de pólipos en el colon detectados antes de los 50 años.

La asociación fue más fuerte para la vitamina D en la dieta, principalmente de los productos lácteos, que para los suplementos de vitamina D. Los autores del estudio dijeron que el hallazgo podría deberse al azar o a factores desconocidos que todavía no llegan a comprenderse.

Curiosamente, esa asociación significativa entre la ingesta total de vitamina D y un menor riesgo de cáncer colon no se vio en el diagnóstico después de los 50 años.

Los hallazgos no pudieron explicar esta inconsistencia, y los investigadores dijeron que es necesario realizar más investigaciones en una muestra más grande para determinar si el efecto protector de la vitamina D es realmente más fuerte en el cáncer colorrectal de inicio joven.

En cualquier caso, concluyeron que una mayor ingesta total de vitamina D se asocia con menores riesgos de cáncer colorrectal de aparición temprana y pólipos precursores.

«Nuestros resultados respaldan aún más que la vitamina D puede ser importante en los adultos más jóvenes para la salud y posiblemente para la prevención del cáncer colorrectal», sostuvo Ng.

«Es fundamental comprender los factores de riesgo asociados con el cáncer de colon de aparición temprana para que podamos hacer recomendaciones informadas sobre la dieta y el estilo de vida, así como identificar a las personas de alto riesgo a las que apuntar para una detección temprana», concluyó.



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