El colesterol HDL (colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad), más conocido como «colesterol bueno» se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que su función es transportar el colesterol depositado en las arterias hasta el hígado para su eliminación. Por el contrario, el exceso de LDL (o malo) se acumula en las arterias, lo que aumenta el riesgo para el corazón. La industria farmacéutica ha obtenido hasta el momento buenos resultados con los medicamentos para reducir el malo, pero las alternativas terapéuticas para elevar el bueno no han sido efectivas; paradoja que llegó a poner en duda la relación entre el colesterol bueno y el riesgo cardiovascular. Ahora, los resultados de un estudio reciente arrojan nuevas pistas en ese sentido.

Se trata de un trabajo liderado por el Instituto de Investigaciones Médicas del Hospital del Mar (IMIM), publicado en la revista Metabolism, Clinical and Experimental , que demostró que no todo el colesterol bueno es saludable

En el estudio (del que también participaron miembros de la red CIBER de investigadores de enfermedades cardiovasculares, de obesidad y nutrición y de epidemiología), los científicos analizaron entre 30.000 personas las características genéticas que determinan el tamaño de las partículas de colesterol bueno y luego, en 180.000, estudiaron su relación con el riesgo de infarto de miocardio.

La conclusión es que las características genéticas vinculadas a la generación de grandes partículas de colesterol bueno están directamente asociadas con un mayor riesgo de ataque cardíaco, mientras que las pequeñas partículas de colesterol bueno están relacionadas con un riesgo menor.

«Existe una relación causal positiva entre el tamaño de las partículas de colesterol HDL y el riesgo de infarto, por lo que aunque tenemos que aumentar los niveles de colesterol bueno en sangre, siempre deben ser partículas pequeñas», explica el investigador principal del estudio, Robert Elosua, investigador del Hospital del Mar-IMIM.

Las partículas de colesterol bueno son más efectivas para transferir el colesterol al hígado para que pueda ser eliminado. «Si algo tenemos que hacer en relación al HDL es aumentar la cantidad de partículas pequeñas, que son aquellas que cumplen adecuadamente la función de eliminar el colesterol, las que realmente lo mueven al hígado para su eliminación, y no le permiten. acumularse en las arterias y provocar enfermedades cardiovasculares», reafirma Álvaro Hernáez, investigador del IDIBAPS y CIBEROBN.

Actualmente, no existen medicamentos que aumenten los niveles de colesterol bueno y reduzcan el riesgo de enfermedad cardiovascular. «Este estudio destaca nuevas potenciales dianas terapéuticas en el campo de las enfermedades cardiovasculares, incluyendo varios genes relacionados con los aspectos cualitativos de las partículas HDL, que pueden contribuir a la prevención cardiovascular», concluyó Albert Prats, investigador en Epidemiología y Genética Cardiovascular del Hospital del Mar-IMIM y primer autor del estudio.

Por el momento, no hay medicamentos que ayuden a elevar el HDL y reducir los riesgos para el corazón. «Sabemos que el estilo de vida, la actividad física, por ejemplo, aumenta el HDL y también reduce realmente el riesgo cardiovascular. Así que probablemente active el de partícula pequeña. Lo estamos analizando», señaló Elousa al diario La Vanguardia.

Aconsejan reemplazar grasas saturadas por saludables. Foto Shutterstock.

Aconsejan reemplazar grasas saturadas por saludables. Foto Shutterstock.

Cómo elevar el colesterol HDL

En las mujeres, el valor deseable de HDL es mayor de 65 mg/dl, y en hombres, mayor de 55 mg/dl.

«Hasta cierto punto, las personas que tienen niveles naturalmente más altos de colesterol HDL tienen menor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular», sostiene un artículo escrito por especialistas de la Clínica Mayo.

«Se ha demostrado que los cambios en el estilo de vida que se sabe que aumentan el HDL, como moverse más, dejar de fumar o mejorar la dieta, disminuyen el riesgo de ataques cardíacos; sin embargo, los medicamentos que aumentan específicamente los niveles de HDL no han logrado reducir la tasa de ataques cardíacos», afirman en el texto.

Los niveles de colesterol bueno suelen ser más bajos en las personas que tienen síndrome metabólico, un grupo de afecciones que incluyen obesidad, hipertensión y niveles altos de azúcar en la sangre.

«Además de ayudarte a perder peso, hacer más actividad física puede reducir los triglicéridos (el tipo de grasa más común en el cuerpo) y aumentar los niveles de HDL. Los beneficios pueden verse con tan solo 60 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana», aconsejan.

Y añaden:

✔En cuanto a la dieta, tratá de evitar las grasas trans (en Argentina está prohibido su uso), ya que pueden aumentar el colesterol LDL y reducir los niveles de colesterol HDL. Limitá las grasas saturadas que se encuentran en las carnes y en los productos lácteos que no son descremados.

✔Si fumás, encontrá una manera de dejar de hacerlo. Fumar reduce los niveles de HDL, especialmente en las mujeres, y aumenta los niveles de LDL y triglicéridos.

✔El consumo moderado de alcohol está asociado a niveles más altos de colesterol HDL. Para los adultos sanos, esto significa hasta una copa por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65 años, y hasta dos copas por día para los hombres menores de 65 años. Sin embargo, si no tomás, no comiences a hacerlo para elevar los niveles de colesterol HDL. Demasiado alcohol puede causar aumento de peso y podría aumentar la presión arterial y los niveles de triglicéridos.



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