El cáncer de vejiga es el noveno cáncer más frecuente en Argentina. Cada año se diagnostican más de 3600 casos, lo que se traduce en unos 10 nuevos por día. Y se estima que, para el año 2040, la incidencia suba un 52%.

El factor de riesgo más importante es el tabaquismo, que aumenta al menos al triple las posibilidades de presentarlo. Es más frecuente en los hombres (tres veces más que en mujeres) y en las personas de mayor edad.

Hay varios tipos de cáncer de vejiga, pero el más común es el carcinoma urotelial, que representa casi el 90% de los casos. Afecta las células que revisten el interior de este órgano y otras porciones del tracto urinario, como uréteres, uretra y parte del riñón.

Se vuelve más difícil de tratar conforme avanza. Se expande a través de las capas de la pared de la vejiga y, con el tiempo, puede esparcirse a otras partes del cuerpo.

“El carcinoma urotelial avanzado es un tipo de cáncer de mal pronóstico”, asumió Mauricio Fernández Lazzaro, coordinador del Área de Uro-Oncología de la Fundación COIR de Mendoza, en una conferencia de prensa virtual en la que participó Clarín.

“Tiene un impacto muy significativo en la calidad de vida, aún en estadios tempranos. Y muchos pacientes recaen a pesar de los tratamientos”, agregó el especialista en Medicina Interna y Oncología Clínica.

En la misma línea, Juan Pablo Sade, médico oncólogo de la Unidad Génito-Urinaria del Instituto Alexander Fleming y del Hospital Universitario Austral, señaló que “el tratamiento actual es una necesidad insatisfecha”.

“Teníamos pocas alternativas para el paciente. Con la quimioterapia los pacientes mejoran, pero eso dura poco tiempo. Tenemos que ofrecer un nuevo tratamiento”, completó Sade.

La quimioterapia basada en platino es el tratamiento estándar de primera línea para los pacientes (elegibles a realizar quimioterapia) con enfermedad avanzada.

El cáncer de vejiga se origina cuando las células que componen la vejiga urinaria comienzan a crecer en forma descontrolada. Imagen de archivo.

El cáncer de vejiga se origina cuando las células que componen la vejiga urinaria comienzan a crecer en forma descontrolada. Imagen de archivo.

Sin embargo, en la mayoría de los casos la condición podría progresar dentro de los nueve meses desde el inicio y la enfermedad metastásica empeoraba severamente el pronóstico.

“Si bien las personas suelen responder bien inicialmente a la quimioterapia, necesitamos contar con más herramientas para que los pacientes puedan vivir más tiempo”, señaló Fernández Lazzaro.

Como nueva alternativa, se aprobó recientemente en Argentina el uso de avelumab para los pacientes con carcinoma urotelial localmente avanzado o metastásico, luego de haber recibido quimioterapia basada en platino como primera línea de tratamiento. Ya hay personas que lo están recibiendo.

Es un medicamento de la clase de las inmunoterapias, que permite al sistema inmunitario encontrar y atacar células de cáncer.

En nuestro país, avelumab ya se venía usando para tratar el carcinoma de células renales (cáncer de riñón) y el carcinoma de células de Merkel (cáncer de la piel).

La nueva aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) se basó en una investigación de fase III que contó con 700 pacientes.

Factores como la edad pueden influir en el desarrollo del cáncer de vejiga. Foto Archivo.

Factores como la edad pueden influir en el desarrollo del cáncer de vejiga. Foto Archivo.

El estudio demostró un aumento de 7,1 meses (pasó de 14,3 meses a 21,4 meses) en la supervivencia global promedio en los pacientes que recibieron avelumab como primera línea de mantenimiento junto con un mejor soporte clínico, en comparación con las terapias estándar.

Esto implica una mejora significativa de la sobrevida global, que representa un 31% de reducción del riesgo de muerte en la población estudiada. Estos resultados se presentaron en el Congreso Virtual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica 2020.

“Saca lo mejor de las dos estrategias. Los pacientes hacen la quimioterapia, y en aquellos que responden, hacemos mantenimiento con avelumab”, precisó Sade.

“Esto constituye una nueva estrategia de tratamiento para el cáncer urotelial avanzado y ha mostrado resultados superiores a todas las estrategias anteriores, incluso la utilización de otros agentes inmunoterápicos”, completó. 

El experto considera que esta nueva estrategia va a ser muy bien recibida por la comunidad oncológica. De hecho, pronostica que “la mayoría de los pacientes” van a ser tratados así.

Si bien no se indican estudios de detección precoz del carcinoma urotelial para la población general, se puede arribar a un diagnóstico temprano si se detectan rápidamente los síntomas.

Por ejemplo, la presencia de sangre en la orina (puede cambiar de naranja o rojo, o ser imperceptible y detectarse en un análisis), orinar con mayor frecuencia, dolor al orinar, sensación de urgencia miccional, flujo débil de orina y levantarse muchas veces en la noche para ir al baño



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